MARINA GUDAYOL

Veterinaria y etológa clínica
Licenciada en veterinaria por la UAB
Máster en Etología Clínica por la UAB


Mi primer compañero de 4 patas fue Kàmse, hámster en mi lenguaje con 3 años. Con él me enseñaron que a los animales hay que tratarlos con cuidado y respeto.

Después llegó Sock, un presa canario precioso que desgraciadamente, sólo nos acompañó durante 3 años, pero fueron los suficientes para descubrir el gran amor que se puede sentir por ellos. Luego vino Tai, un labrador que ya de cachorro era todo bondad y lealtad.

Más tarde, apareció Fiby que nos ha acompañado, a mi hermana y a mí, en la adolescencia, ha compartido nuestra vida universitaria y hasta el día de hoy. Esta labradora es mi gran compañera, con un carácter tan bueno que resulta demasiado fácil estar a su lado.

Durante este tiempo nos adoptó Mixu, y fue entonces cuando experimenté el fascinante mundo de los gatos. Posteriormente llegó Sat, un gato negro que tenía un lado salvaje cuando se paseaba por el campo y dócil dentro de casa.

Desde pequeña me fijaba en cómo se comportaban los animales (incluyo a las personas). No fue hasta mi primer año de la carrera donde descubrí la etología (¡la ciencia que estudia el comportamiento!). A partir de ahí, decidí que lo que quería era saber más sobre este mundo y dedicarme a ello.

SÍLVIA MALLOFRÉ

Etóloga clínica
Máster en Etología Clínica por la UAB


Nací compartiendo casa con Sam, un teckel de pelo duro. De él no puedo recordar mucha cosa, solo que nos cruzábamos por el pasillo cuando yo gateaba.

Después vino Zas, un Doberman maravilloso. Era el típico perro que aunque hicieras las cosas mal, no le afectaba lo más mínimo. Podía convivir con cualquier perro, ir a cualquier sitio, quedarse con cualquier persona... era un perro todoterreno.

Después llegaron Kala y Dackel. Dackel era una teckel muy sensible e insegura. De ella aprendí a tratar y educar de manera respetuosa. Kala es una weimaraner de más de 14 años. Como la mayoría de esta raza, no es una perra fácil. Desde pequeña ya mostraba algunos problemas conductuales. Ella me ha demostrado que los objetivos se pueden lograr si se trabaja a diario.

Durante estos años, Kala y yo, hemos compartido hogar con otros perros como Taca, Fénix y Lucas.

Y de momento no pongo punto y final, porque espero poder compartir mi vida con más animales para que me sigan enseñando. Ya que nosotros no somos sus maestros, sino ellos los nuestros.

 

 

 

NUESTRA MISION

No queremos enseñar a tu mascota, ¡sino a ti!
Queremos crear una relación entre tú y tu
compañero peludo para que pueda superar cualquier
dificultad. ¡Sois un equipo! Y en los equipos
todos los integrantes se tienen que implicar. Así que
si tú te implicas podremos conseguir los
objetivos deseados.

Nosotras estaremos a tu lado para guiarte
y ayudarte en lo que necesites.

 

NUESTROS VALORES

Involucración.

Transparencia.

Mejora.

Tratamiento personalizado.

Atención al cliente.

Trato respetuoso.